Comer en Madrid es uno de los grandes placeres del viaje. Aquí la gastronomía forma parte de la identidad del destino y se disfruta en cualquier lugar. Desde restaurantes con esencia local hasta bares llenos de vida y tapas clásicas, Madrid se descubre también a través de su cocina. Con más de 30.000 restaurantes, la variedad es infinita.
Compartir forma parte del estilo de vida madrileño, y las tapas son su mejor expresión. Calles como Ponzano y terrazas en barrios como Malasaña o La Latina invitan a alargar el día entre cañas o vermut. Mercados gastronómicos y bares mantienen ese espíritu cercano, donde la ruta puede empezar —o terminar— con churros con chocolate.
Madrid se ha consolidado como uno de los grandes destinos gastronómicos de Europa. Cuenta con 31 restaurantes estrella Michelin, donde chefs de referencia internacional presentan propuestas que combinan creatividad, técnica y producto de calidad, situando a Madrid en el mapa de la alta cocina contemporánea.
Visita el restaurante Botín, el más antiguo del mundo, o sus 12 restaurantes centenarios esparcidos por el centro. Lugares llenos de tradición que cuentan la historia de Madrid a través del trabajo de varias generaciones para reflejar el sabor único de su cultura gastronómica.